Friday, June 30, 2006



Hoy ha vuelto a quemarte la llegada presurosa del sol; esta vez acarició mi cuerpo desnudo con gráciles dedos dejándome en estado de narccótica indiferencia, producto , tal vez, de los tequilas de la noche anterior. Su llama ha incendiado tu conciencia y te ha levantado de la cama con la urgencia de quien se siente culpable...Volvía aquel "deja vu" que envolvía tu mente obcecándola en la búsqueda de la despedida perfecta.
"No sé cómo despedirme de ti" Sonrío, no puedo evitar la candidez de la sinceridad que colgaba sobre tus mejillas..."¿Ésa es toda tu preocupación?" "Sí" Enlazo tu mano con mi bálsamo protector..."Entonces no tienes de qué preocuparte" y como respuesta, un beso en la frente que me pedía perdón con la presión de tus labios. Apenas logro abrir los ojos para verte en el marco de la puerta, vestido con tu sonrisa torcida y una espiral de sensaciones en la piel.
Y yo, con negros trazos difuminados sobre mi mirada y cubierta con una sábana que nos protegía de la pudicia infantil, me sumergí en el papel de una madurez que comienzo a aborrecer. Saboreando los besos y tropezando con ese caminar de puntillas al que llaman prudencia, cierro el paso a los sueños para caer en el abismo del coma que cicatrice estas heridas. De nuevo, besos y olvidos.

No comments: